Cuando algo se le mete en la cabeza a Cris Cyborg nada ni nadie puede frenarla. Quiso ser combate estelar de un UFC y lleva dos. Quiso ser campeona y tiene tres títulos en su casa. Va de reto en reto y el próximo se llama Amanda Nunes. La brasileña pensaba que podría darse con facilidad un combate con su compatriota, pero las negociaciones se estancaron y Cyborg hizo lo que tenía que hacer para acelerarlas. Sumar otra exhibicón salvando a la UFC (se había quedado sin combate estelar a un mes del evento). La compañía no le puede negar nada. Es su estrella femenina.

Ante una rival como Lana Kunitskaya la brasileña podía habérselo tomado con calma, pero esa palabra no está en su diccionario. Cyborg noqueó a la rusa en 205 segundos, pero pudieron ser 15. Kunitskaya se alejó de Cyborg, ésta se fue directa a por ella y le asestó un derechazo que la tumbo. No fue letal, pero casi. La aspirante se agarró a la piernas de Cyborg en un intento de llevarla contra las rejas para quitarle aire. La campeona se reía en esa situación. Con suma facilidad se zafó de esa posicón y comenzó a usar sus puños de nuevo. Uno, dos y tres, eso debió contar, porque con la tercera mano que cazó a la rusa la envió al suelo.

No dudó en irse a por ella. Era cuestión de tiempo y el árbitro se cruzó. La rusa sólo podía intentar aguantar el temporal y estaba vendida. Segunda defensa satisfactoria en 63 días y mensaje claro. “Cuando llamas a Cyborg tienes que saber como frenarla”, espetó. Después apuntó a Amanda Nunes. Quiere un combate entre campeonas y no descansará hasta lograrlo. Cyborg es insaciable.

Brian Ortega confirma su crecimiento ante Edgar

Frankie Edgar rozó dos veces con sus dedos pelear contra Holloway por el título del peso pluma. Una lesión propia y otra ajena lo impidieron. Aceptó medirse a Brian Ortega a última hora para confirmarse como el rival que debía tener el campeón, pero la jugada le salió rana. Ortega confirma las buenas sensaciones que transmisitía y no sólo en el suelo. Es listo y sabe amoldarse a cada situación.

Ante Edgar le tocó ser un experto en lucha en pie… y lo fue. Edgar salió a incomodar y tapar huecos. Sólo logró lo segundo, Ortega no sufría. Esperaba que Edgar fuese a por él y llegaba con dureza. Así parecía que iba a morir el primer asalto, pero no fue así. A falta de 35 segundos para el final Ortega vio como Edgar se acercaba y le colocó un codazo perfecto. Quedó tocado el excampeón y buscó el agarre. Ortega le leyó bien. Dejó que se acercase, le alejó unos centímetros y sacó un upper como un rayo. Sin defensa alguna de Edgar. Desconexión inmediata. Brian Ortega es el futuro: sigue invicto y se verá con el campeón.